La repetición de exámenes como estrategia de evaluación formativa
Los exámenes repetibles son una forma mejor de estudiar, al producir mejor retención, y son parte de una estrategia de evaluación formativa si forman parte de un ciclo sistemático de evaluación, retroalimentación, intervención y nueva evaluación.
Si ofrecemos exámanes que los alumnos o capacitandos puedan repetir hasta demostrar dominio del conocimiento, ¿hemos aplicado exitosamente evaluación formativa? De acuerdo a la investigación académica, la respuesta es sí, pero siempre y cuando se utilice como parte de un ciclo sistemático de evaluación, retroalimentación, intervención y nueva evaluación. El propósito de aplicar nuevamente un examen no consiste únicamente en ofrecer al estudiante la posibilidad de mejorar una calificación, sino en generar nuevas oportunidades para identificar errores, modificar concepciones y demostrar avances en el aprendizaje.
Black y Wiliam (2009) señalan que la evaluación formativa adquiere su valor cuando la evidencia obtenida sobre el aprendizaje se utiliza para tomar decisiones que permitan avanzar hacia los objetivos educativos. Desde esta perspectiva>
- Un primer examen puede proporcionar información diagnóstica tanto al estudiante como al docente. A partir de los resultados, pueden implementarse actividades de recuperación, explicaciones adicionales o ejercicios dirigidos a las dificultades detectadas.
- Una segunda aplicación permite entonces determinar si dichas intervenciones produjeron cambios observables en el aprendizaje.
La repetición también puede beneficiarse del denominado efecto de recuperación (testing effect). Roediger y Karpicke (2006) encontraron que recuperar activamente información mediante pruebas puede favorecer su retención a largo plazo, incluso en comparación con dedicar el mismo tiempo exclusivamente a estudiar.
Por otra parte, Hattie y Timperley (2007) destacan que la retroalimentación resulta especialmente valiosa cuando proporciona información que permite al estudiante comprender su desempeño actual, identificar la meta de aprendizaje y determinar cómo avanzar hacia ella. Por ello, la repetición de un examen resulta pedagógicamente más significativa cuando existe retroalimentación entre ambas aplicaciones.
Así, un examen repetido no debe concebirse como una simple oportunidad de recuperación de calificación, sino como una herramienta de estudio más efectiva que sólo leer, escuchar y repetir. El efecto adicional del reto mismo ayuda a cimentar el contenido en la memoria, con el beneficio de que esta forma de estudio, al producir evidencia del aprendizaje visible para el mentor, puede ser utilizarda para promover su desarrollo y la mejora en las técnicas didácticas y futuras evaluaciones.
Referencias
Black, P., & Wiliam, D. (2009). Developing the theory of formative assessment. Educational Assessment, Evaluation and Accountability, 21(1), 5–31. https://www.researchgate.net/publication/225590759_Developing_the_theory_of_formative_assessment
Hattie, J., & Timperley, H. (2007). The power of feedback. Review of Educational Research, 77(1), 81–112. https://doi.org/10.3102/003465430298487
Roediger, H. L., III, & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249–255. https://doi.org/10.1111/j.1467-9280.2006.01693.x